jueves, 3 de noviembre de 2016

Por Alcala del Júcar

Buenas…
El martes día de 1 de noviembre, festivo, tuve la suerte de guiar un grupo de 9 valencianos, pajareros en mayor o menor media, pero introducidos en este mundillo, miembros muchos de ellos de la Sociedad Valencia de Ornitología, y “reincidentes” algunos de ellos en nuestras actividades. Y es lo que digo yo, si hay gente que repite con nosotros, es porque haremos las cosas bien, y da gustico ver como muchos repiten. La propuesta del día era visitar el entorno de Alcala del Júcar, dentro del Lugar de Interés Comunitario y de la Zona de Especial Protección de Aves, “Hoces y Cañones del río Júcar” con el fin de ver, o al menos intentarlo, especies rupícolas y de ribera, fundamentalmente rapaces, y como no, prestando especial atención al águila perdicera, especie en un estado de conservación un tanto delicado debido a varias causas (electrocuciones, persecución humana, perdida de hábitat…) y que tiene una buena representación en este espacio natural. Quedamos a las 8:30 en Alcala del Júcar, y un servidor, el guía, llego algo tarde, aunque el retraso estaba justificado. De camino, un grupo de 7 avutardas sobrevoló la carretera, y como vi que tenían intención de aterrizar me fui tras ellas para ver donde lo hacían, y tenerlas más o menos localizadas, asegurar la observación de la especie, rara en el entorno de Alcala hubiera estado muy bien. Pero una vez posadas las aves, la presencia de cazadores en la zona las hizo volver a volar, y ya me resulto imposible relocalizarlas, ¡¡una pena!!. Pude no obstante ver un esmerejón, que sumaba para mi lista del día, no para la del grupo Ya con el grupo, saludos a los conocidos y presentaciones de los nuevos, y “al tajo”, quiero decir, al Júcar!!!.
Como las últimas mañanas, sobre el Júcar había una densa niebla, así que decidí empezar el recorrido por arriba, que estaba despejado, para ir asomándonos a algunos de los balcones naturales sobre el río, dando tiempo a que despejara abajo e intentando localizar a las perdiceras en su zonas de caza, además de intentar otras especies.
No hubo suerte con las rapaces, pero empezamos a sumar especies, fringílidos y alaudidos fundamentalmente. En la parada que hice, desde donde había vistas de algunos posaderos, la niebla no nos dejo verlos, pero me di cuenta de que la niebla comenzaba a deshacerse y tome la decisión de bajar al río.
Y fue buena decisión, en cuanto llegamos a el empezamos a pasarlo bien, realmente muy bien. Comenzaron a aparecer cabras montesas por aquí, por allá, hembras, jovenzuelos, algún macho, y uno de ellos enorme, con una cornamenta impresionante. Es espectacular verlas desenvolverse por los cortados, la facilidad que tienen para moverse por donde parece imposible que un animal tan grande lo haga, y ellas con qué facilidad lo hacen.
Asegurar ver águilas perdiceras en estas fechas es mucho asegurar. Tras criar no tienen especial apego a la zona de cría, no hay pollos que alimentar ni que defender, y pasan los días recorriendo su territorio, vigilado, cazando, pero eso, sin apego al centro
del mismo, el nido. Así que no las tenía yo conmigo, pero conociendo un poco cada pereja, sus posaderos, las zonas donde se mueven, pues hay mas posibilidades…y tuvimos mucha suerte. Según paramos, ahí estaba el macho de una de esas parejas, desperezándose, quitándose la humedad de la niebla, y en cuanto lo hizo, volooooo!!. Algunos se perdieron ese momento, pero volvió enseguida a otro de sus posaderos, y tras él la hembra. Mientras el vigilaba, ella e alimentaba, y nosotros lo pasábamos pipa. Podríamos haber estado ahí horas y horas, al menos yo, pero había que seguir viendo cosas, y de repente habían surgido necesidades fisiológicas en alguno de los miembros del grupo, así no fuimos a un establecimiento hostelero, aprovechando además para tomar un café calentico que a esas horas aun venía bien, recién salidos del frescor mañanero.
Y en la terraza, de nuevo contacto con nuestras amigas, eso de observar una pareja de perdiceras desde la terraza de un bar no pasa en muchos sitios, todo un lujo. Incluso se nos acerco alguna familia que estaba por ahí, echaron un vistazo con nuestros prismáticos y por el telescopio, y fliparon al ver unas ave tan bonitas, tan amenazadas, desconocidas por ellos hasta ese momento.
Nos pusimos en marcha, pasaban las horas, y aun quedaba por ver. Fuimos al Tranco del Lobo, a ver si aparecía algún párido, pero poca cosilla por aquí, salvo algún grupo familiar de mitos, petirrojos, curruca capirotada, y algún pajarillo más. Pero… apareció otra pareja de perdiceras, que voló sobre nosotros, y junto a ellas, una pareja de águilas reales, y eso de ver al mismo tiempo dos de nuestras grandes águilas, mola mucho.
De ahí, nos fuimos a comer, a Alcala del Júcar, a una zona de recreo junto al río.
Ya era tarde, queríamos ver más cosas, y como ya habíamos disfrutado de rapaces rupícolas, nos abandonamos el rio para subir a la altiplanicie en busca de algunas aves esteparias. Tenía localizado algún grupo de gangas ibéricas y chorlitos carambolos, a lo largo de las últimas semanas los había visto en la
misma zona, pero…. Fallaron. Los campo habían sido labrado, al lado estaban preparando el terreno para plantar viña, y también estaban plantando almendros. Supongo que esas molestias recientísimas habrán tenido bastante que ver en que fallaran.
La verdad es que la tarde fue floja, salvo alguna rapaz mas (busardos ratoneros, milano real, aguilucho lagunero) poca cosa más, aunque sumamos alguna especies más, fallaron otras muy probables de ver, pero es lo que tienen las aves, que vuelan, y a veces te gastan estas “bromas” cuando menos lo esperas.
Al final entre unos y otros detectamos 52 especies, que no está mal, pero a mí me queda la sensación de haber fallado con especies que a priori deberían haber sido fáciles. Otra vez será!!

-ánade azulón Anas platyrhynchos
-perdiz roja Alectoris rufa
-cormorán grande Phalacrocorax carbo
-milano real Milvus milvus
-aguilucho lagunero occidental Circus aeruginosus
-águila real Aquila chrysaetos
-águila perdicera Aquila fasciata
-cernícalo vulgar Falco tinnunculus
-esmerejón Falco columbarius
-avutarda común Otis tarda
-paloma bravía domestica Columba livia
-paloma torcaz Columba palumbus
-tórtola turca Streptopelia decaocto
-martín pescador común Alcedo atthis
-abubilla Upupa epops
-pito real Picus viridis
-calandria común Melanocorypha calandra
-cogujada común Galerida cristata
-cogujada montesina Galerida theklae
-alondra totovía Lullula arborea
-alondra común Alauda arvensis
-avión roquero Ptyonoprogne rupestris
-lavandera blanca Motacilla alba
-petirrojo europeo Erithacus rubecula
-colirrojo tizón Phoenicurus ochruros
-tarabilla europea Saxicola rubicola
-roquero solitario Monticola solitarius
-mirlo común Turdus merula
-zorzal charlo Turdus viscivorus
-cetia ruiseñor Cettia cetti
-curruca rabilarga Sylvia undata
-curruca cabecinegra Sylvia melanocephala
-curruca capirotada Sylvia atricapilla
-mosquitero sp. Phylloscopus sp.
-mito común Aegithalos caudatus
-herrerillo común Cyanistes caeruleus
-carbonero común Parus major
-agateador europeo Certhia brachydactyla
-alcaudón real Lanius meridionalis
-arrendajo euroasiático Garrulus glandarius
-urraca común Pica pica
-chova piquigualda Pyrrhocorax graculus
-corneja negra Corvus corone
-estornino negro Sturnus unicolor
-gorrión común Passer domesticus
-gorrión molinero Passer montanus
-pinzón vulgar Fringilla coelebs
-serín verdecillo Serinus serinus
-jilguero europeo Carduelis carduelis
-pardillo común Carduelis cannabina
-escribano triguero Emberiza calandra





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