jueves, 19 de mayo de 2016

Pajareando en el Relumbrar con los hermano Coll

Buenas…

El pasado día 15 tuve la suerte de guiar a los hermanos Teresa, Javier y Jose Luis Coll, de Cartagena, por la sierra del Relumbrar, gente muy interesante, de la que se puede aprender mucho.
Yo me había generado muchas expectativas, no solo por la compañía. Tas varios días de lluvias, por fin salía el sol, y parecía que íbamos a tener un buen día, que los “pajaritos” volarían, y veríamos muchas cosas. Pero no volaron mucho, sobre todo las especies en las que tenia puesto más interés.
Además, el brutal floración, saco alergias hasta ahora desconocidas en mi. Los ojos doloridos todo el día, llorosos, como si fuera un conejo con mixomatosis, en fin, que bonito es el campo!!! :).
A pesar de todo, vimos cosas. Las impes se dejaron ver, no mucho, pero volaron cerca un par de veces, y alguna más en la lejanía. También volaron buitres leonados, aunque ellos iban a lo suyo, en búsqueda de alimento, que por estas fechas, escasea por estas tierras. Pudimos ver
culebrera europea, águila calzada, busardo ratonero, cernícalo vulgar, y varios bandos de abejeros, frecuentes en estas fechas por aquí, en el Valle del Guadalmena. Las oropéndolas no paraban de cantar por todos lados, de vez en cuando las vimos cruzar en fugaces vuelos delante de nosotros antes de esconderse entre las ramas de los arboles, aunque también pudimos disfrutar un buen rato de un espectacular macho cantando en lo alto de un árbol seco. En la lejanía pudimos escuchar alguna “horda” de rabilargos, también los vimos cerca, pero poco tiempo, no se mostraron mucho. Y alcaudones comunes por todos lados, me sorprende la abundancia de esta especie en ese espacio. También vimos tórtolas comunes, gorriones morunos, algunas currucas y muchos abejarucos entre otras cosas. Esta especie, curiosamente, comiendo piedras de un camino. Yo esto lo había visto en otras especies, patos, perdices, piquituertos, etc, pero hasta ahora nunca en esta especie.
Esto es algo común a todas las aves pero modulado por su dieta. Al carecer de sistemas de masticación dependen de la molleja, pero en insectívoros es algo más raro. Esta ingesta se toma por voluntaria y varía en algunas especies en función de la época del año. Tratándose de abejarucos puede que esta ingesta de piedras se deba a una necesidad de minerales de algún tipo... Aunque otras especies, comen piedras o tierra, para contrarrestar efectos de su dieta, para desintoxicarse, como hacen guacamayos o más cercanos a nosotros los piquituertos (aquí agradezco a Aitor Galán información). Curioso como mínimo.
Tampoco faltaron orquídeas, aunque muchas especies estaban ya pasadas (Ophrys lutea, Ophrys speculum, anacamptis papilionácea) otras aun estaban bonitas, como las serapias o las Androrchis langei.
Seguramente se me olvida alguna cosa, pero aquí se queda la cosa, no estuvo mal la jornada a pesar de “los problemillas visuales”.
Pronto volveremos por el Relumbrar, me molaaaa tanto!!.
Chauu.















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